Presentación

Claudio Lauria

Claudio Lauria

Presidente y Fundador del FICMA

El primer día del FICMA en 1993, llovió mucho. Recuerdo a mi querido amigo Thomas Münzer decirme, en las escalinatas del cine que parecían cascadas: “Lo que mal empieza, bien acaba”. Era la naturaleza en todo su esplendor dándonos la bienvenida! Vaya, cuantas anécdotas se han ido acumulando en dos décadas y media!
En el año 2000 me resultaba lejano pensar en este día y, aunque los ordenadores no colapsaron y no hubo fin del mundo -como vaticinaban los agoreros-, las montañas de residuos siguieron creciendo, al igual que el consumo, el materialismo salvaje y el saqueo de nuestras tierras y mares. Nos tocan vivir tiempos difíciles, escucho algunas personas decir: "quiero bajarme del mundo, pero no encuentro paradas.”
La cultura, la solidaridad y la empatía son valores que no cotizan al alza en esa bolsa controlada por los mercaderes del dólar, el petróleo y el hambre. Decía Malthus que "después de un período de barbarie llega otro de cultura”, sólo basta mirar a los costados para saber en cual de esas etapas nos encontramos y hacia donde debemos ir. El renacer del fascismo en Europa y el mundo, no hacen otra cosa mas que poner en evidencia que es necesario, urgente, indispensable, dar un golpe de timón, un golpe de volante a este coche de gasolina que viaja a una velocidad desmesurada con destino a la nada.
La Historia está allí, no olvidemos cuanto dolor ha soportado esta humanidad para conquistar sus derechos universales, la libertad de expresión y de elección. ¿Vamos a renunciar a todo ello, aunque algunos estén empecinados en sepultar la Memoria en cunetas, nieguen las evidencias del cambio climático o afirmen que la tauromaquia es un arte y no una masacre?
Es hora de plantarse y decir ¡BASTA! a la barbarie.
Haber llegado al 25 es una pequeña batalla ganada a la casposa caverna, a los verdes de pacotilla y mantener abierta esa ventana por donde entra el Sol (de Oro) y una brisa que nos permite respirar esperanza, frente a la polución mental y la mordaza, esas que se esmeran medioevalmente en encerrar pensamientos, músicos, tuiteros y la propia democracia. Sigamos sumándonos, esa es la clave y la mejor apuesta para conseguir el cambio!
Gracias a todos los que nos acompañan, apoyan y creen, a los que cada año se citan con el FICMA para reflexionar, debatir y proponer; el cine es un arma poderosísima para vencer a la mediocridad y generar y sensibilizar conciencias. Gracias también a los que nos niegan y nos ponen piedras en el camino, no se imaginan lo fuerte que nos hacen cada día.
Thomas, amigo, no se cuanta agua queda por pasar bajo el puente, pero después de 25 años puedo afirmarte que cada día somos más, que aquel chico que venía al Petit FICMA con su padre, hoy sigue viniendo y tiene 30 años, y en cada edición que le veo me pregunto: ¿Algo habremos hecho bien, no crees?.
Si has leído hasta aquí, te regalo una frase que llevo conmigo como quien lleva un amuleto: “El que no vive como piensa, acaba pensando como vive”

Jaume Gil

Jaume Gil

Director del FICMA

¡Celebremos!
Celebremos el cine, celebremos la vida, celebremos el FICMA.
25 años promoviendo el entretenimiento como una herramienta que puede concienciar y educar. ¿Cómo? A través del arte y el cine podemos emocionar: mostrar historias, y permitir a los espectadores empatizar con ellas y salir transformados después de ver una película. Presentando cine que habla de nosotros, de nuestro planeta, cine que busca concienciación, cine que busca el cambio positivo para hacer de este planeta un lugar más habitable para todos y, cuando digo todos, me refiero a todo ser viviente.
Quiero rendir un homenaje y mi más profundo agradecimiento a todos los realizadores que han presentado sus películas en el Festival durante todos estos años, ya que han sido ellos los que han dado sentido a nuestro trabajo y los que nos han inspirado a crear actividades y acciones para transportarlas a la sociedad y conjuntamente realizar éste cambio.
Gracias a todo este público fiel, que año tras año nos ha acompañado en cada proyección y evidentemente a todas las instituciones públicas y privadas que nos han sostenido y sostienen para llegar hasta aquí, hasta el 25.
El 25 FICMA os tiene preparado una selección de las mejores películas realizadas en el último año, documentales exquisitos y de gran calidad que vienen acompañados de diferentes actividades donde desarrollaremos temas de actualidad para que apliquemos prácticas sustentables en nuestro día a día y muchas sorpresas que descubriréis ojeando este catálogo.
Cine y Educación, Educación con Cine para todos y, en especial, para los más pequeños con el PETIT FICMA, que tendrá películas y divertidos talleres invitando a las familias y a las escuelas a descubrir un poco más nuestro planeta para que nuestras acciones con él sean respetuosas. Crear valor en todas y cada una de las acciones que realizamos: esto es lo que marca la diferencia y empodera al individuo y a la sociedad.
Gracias a todos los invitados y Soles de Oro que durante estos 25 años han compartido sus experiencias y trabajo con nosotros inspirándonos a todos.
Celebremos! Celebremos el cine, celebremos la vida, Celebremos el FICMA, el Festival de Cine que celebra la vida.
Que tengan un buen Festival.

Damià Calvet y Valera

Damià Calvet y Valera

Consejero de Territorio y Sostenibilidad de la Generalitat de Catalunya

Lograr el cuarto de siglo es un hito muy importante. Así que lo primero que quiero hacer es felicitar al Festival Internacional de Cine del Medio Ambiente de Cataluña por sus 25 años de vida. El FICMA es uno de los acontecimientos culturales y sociales más relevantes del país, principalmente porque es una cadena de transmisión imprescindible para concienciar a la ciudadanía y hacernos cómplices de las soluciones ante los retos ambientales que tenemos.
Las actividades que propone el FICMA durante los días que celebra el certamen animan y remueven conciencias. Pero hay algo todavía más interesante. Y es que el festival organiza citas durante todo el año para llegar a las escuelas, en las universidades, al público en general. Esta vocación divulgativa es muy loable y creemos que es clave para sumar cuanto más ciudadanos y ciudadanas posibles en la cura del planeta.
Las emociones, en este caso a través del cine, son una herramienta muy efectiva para llegar a la gente y conseguir su compromiso con el entorno. Así que lo que me corresponde desde el Departamento de Territorio y Sostenibilidad es invitaros a mantener con la misma ilusión y rigor este espíritu de divulgación y concienciación colectiva.
Os deseo una magnífica 25a edición del Festival y que durante muchos años más seguimos contándoos como un referente.

Laura Borràs i Castanyer

Laura Borràs i Castanyer

Consejera de Cultura de la Generalitat de Catalunya

Despertar conciencias. Este es el objetivo del Festival Internacional de Cine del Medio Ambiente (FICMA), que cumple 25 años. Es un cuarto de siglo de intensa labor pedagógica a través de la emoción que nos provoca el cine. Las historias filmadas, ya sean de ficción o documentales, nos abren los ojos a lo que está sucediendo a/en nuestro alrededor con respecto al medio ambiente y nos hacen tomar conciencia de la necesidad de actuar para proteger nuestro planeta. La cultura es una herramienta de transformación que forja una sociedad más madura, justa y respetuosa.

Actualmente, la gran mayoría de los certámenes cinematográficos incluyen una sección dedicada al cine ecologista. Cabe destacar, sin embargo, que el FICMA fue el primer festival especializado en este género en todo el mundo. Goza de un importante eco internacional que le ha hecho merecer el título de “Festival referente y pionero” por la Organización de Estados Americanos (OEA). Ha traspasado fronteras y ya hace unos cuantos años que tiene presencia en el extranjero. Este mismo 2018, por ejemplo, el festival ha estado de gira por México, Venezuela y Colombia, lo que contribuye a la proyección internacional de la cultura catalana, una de las prioridades de nuestra política cultural.

Por otra parte, el festival trabaja conjuntamente con la ONU Medio Ambiente para fomentar la educación ambiental con especial atención a los niños —los ciudadanos del futuro—, a través de actividades como “Cada aula un cine”, un instrumento eficaz para debatir sobre temas medioambientales en las escuelas. Una de las novedades de este año es que el festival se desplazará a varias cárceles del país, favoreciendo así la vertiente inclusiva de la cultura.

Además, la 25.ª edición abordará por primera vez uno de los grandes problemas que afronta el cine y que afecta especialmente a su sostenibilidad: la sostenibilidad de la industria cinematográfica, que —recordémoslo— es una de las más contaminantes. Por ello, han organizado una jornada profesional para analizar qué prácticas ecoresponsables puede adoptar la producción cinematográfica para reducir su impacto sobre el medio ambiente. La cultura es un motor de desarrollo económico, pero también debe ser un ecosistema sostenible.

Una cuidada programación, pues, temas punzantes de actualidad, reflexión, educación, emoción ... El FICMA promete no dejarnos indiferentes. Solo me queda felicitar a los organizadores del festival por su curiosidad y generosidad, y también a los miles de participantes que lo hacen realidad cada año entre realizadores, productores, distribuidores y, por supuesto, el público siempre fiel, que es su alma. ¡Buen FICMA!

Ada Colau Ballano

Ada Colau Ballano

Alcaldesa de Barcelona

Llegamos al cuarto de siglo del Festival Internacional de Cine del Medio ambiente de Barcelona (FICMA). Veinticinco años de historia de un proyecto ya consolidado, impulsado desde una Barcelona valiente, convertida en pionera y referente de un género que va más allá del entretenimiento para convertirse en una herramienta que abre mentes y genera conciencias.
Imágenes, sentimientos y emociones para transmitir nuestra relación con la naturaleza, nuestro comportamiento hacia un mundo donde el cambio climático, la contaminación local o la pérdida de la biodiversidad son ya una realidad indiscutible. El medio audiovisual es un espejo que nos permite reconocernos como lo que somos, verdugos de nuestra propia tierra, y nos obliga a replantearnos nuestra relación con el resto de animales, con el resto de seres vivos de un planeta que no sólo es nuestro. Como sociedad somos responsables y es inevitable afrontar unos cambios profundos y urgentes, revertir el consumismo y conseguir una transición energética que haga posible un planeta más sostenible. Por eso es tan importando que iniciativas culturales como el FICMA consigan superarse en cada edición y ganen año tras año en prestigio internacional con la defensa del medio ambiente como un objetivo no sólo necesario, sino vital.
El alcance de la transformación necesaria es tan grande que no la podemos solucionar sólo con un conjunto de recetas tecnológicas o de gestión y es aquí donde el arte y la cultura juegan un papel fundamental. Porque nos ayudan a cambiar hábitos, valores y prioridades y otros elementos básicos para educar a la sociedad en el amor y el respeto por la vida, y no hablamos sólo de vida humana. Es difícil pero imprescindible entender que toda evolución implica confrontar ideas y perjudicar ciertos intereses, pero tenemos que ser capaces de hablar, dialogar e incluso discutir para llegar a una única posible conclusión: no hay marcha atrás pero todavía estamos. Porque no tenemos otra manera de afrontarlo.
Propuestas, ejemplos, reflexiones e historias protagonizadas por vecinos y vecinas, empresarios y empresarias, niños y niñas, visionarios, filósofos, científicas... El cine, el teatro, la literatura y las artes en general nos permiten vivir, observar y entender diferentes miradas, de diferentes actores, desde varios puntos de vista. Y no hay mejor manera de llegar a las almas.
Este es el motivo por qué estoy tan orgullosa de un festival como el FICMA Barcelona. Durante todo este tiempo ha luchado para educarnos, nos ha hecho reflexionar y nos ayuda a enfrentarnos el reto ambiental desde la solidaridad y la unión. Con el amor por nuestro entorno. Siempre con una especial ventana abierta a nuevos artistas y a iniciativas artísticas impulsadas desde el activismo social. A todos. Muchas gracias a todo el equipo que lo hace posible, por su ilusión, por su esfuerzo y por su espíritu y deseo que, como cada año, sean muchos los ciudadanos que disfruten.